¡Taima!

¡Llevamos 1/4 de 100 días escribiendo!

Piezas de Scrabble que deletrean: Pause / Breathe / Resume

Comenzaré explicando que la palabra «taima» viene de «time out», y es la que en mi infancia usábamos para pausar un juego o denominar el espacio seguro. Hecha la aclaratoria…

¡Llevamos 1/4 del proyecto!

Y por eso decidí que, ahora que tengo estos 25 textos, voy a hacer una pausa de una o dos (¿o tres?) semanas. Este último mes me ha parecido que vivo adherida a la computadora y que he entrado en una especie de deshidratación creativa. Necesito rellenar las reservas 🙂 (y ocuparme de otras cosas de mi vida, incluyendo otras cosas que estoy escribiendo).

PAUSA – RESPIRA – REANUDA

También decidí que habrá de nuevo pausas después de los textos 50 y 75. Creo que son buenos momentos de corte para que ese descanso sirva también de reflexión.

Las dificultades:

  • Esto es AGOTADOR. Vale totalmente la pena (para mí), pero subestimé el tiempo y la energía que iba a requerir 🙂
  • Lo más difícil ha sido trabajar a partir de una idea nueva cada día. Confirmé la noción que tenía de que, personalmente, me es más fácil trabajar en una misma idea con un desarrollo más largo, que tratar de generar un concepto nuevo cada vez. Trato de usar cada consigna como base para experimentar, pero a veces me siento dando vueltas sobre lo mismo simplemente porque la cabeza no me da para algo nuevo.
  • Algunas consignas de plano no me han gustado o no me han inspirado, pero por el momento persisto con ellas bajo la noción de que es parte de un reto creativo, no la misión de escribir el texto más significativo de mi vida.

Los descubrimientos positivos:

  • El mejor descubrimiento es que de alguna manera he logrado escribir un texto todos los días hasta ahora… (aquí la primera sorprendida)
  • He disfrutado mucho la investigación como una herramienta para «expandir» la inspiración, ya que la consigna es un buen primer paso, pero a veces dispara solo hacia lugares comunes. Por ejemplo, con el disparador sobre el objeto de segunda mano, todas las ideas que se me ocurrían tenían que ver con un objeto maldito o poseído que producía fenómenos extraños, pero leí un poco sobre qué tipo de cosas se puede encontrar en estos lugares y me topé con la idea de que habría diarios o cuadernos usados.
  • Ha sido positivo usar la investigación como inspiración en lugar de como limitante. Agradezco la claridad de que, para este ejercicio, no tengo que preocuparme demasiado en escribir textos fieles a la realidad concreta.
  • Ha sido importante seguir la regla de no releer más de dos veces. Es decir, al terminar el texto, lo leo solo una o dos veces para atajar errores o pequeños detalles que se pueden pulir y tratar de que por lo menos sea un texto coherente y entretenido, pero evito lo más posible enfrascarme en todo lo perfectible, no porque no se deba hacer ese trabajo, simplemente porque no entra en el alcance de este ejercicio (y de mi tiempo, obvio).

Hubo días complicados, de escribir exclusivamente por disciplina, por obligación. Y probablemente se nota cuando simplemente estaba intentando pegar una palabra detrás de la otra. Otros días fluyó y perdí noción del tiempo y de la extensión del texto. Aunque todos tienen algún asomo de chispa, de algo que me pareció interesante, como es natural, algunos los escribí por compromiso de publicar algo para cumplir con el reto; de otros estoy relativamente orgullosa y me gustaría retomarlos en el futuro para tratar de llevarlos a su mejor versión posible.

Termino aquí este pequeño reporte ya que otro de mis objetivos creativos de este año es escribir menos sobre el hecho de escribir, y simplemente escribir más.

Foto original: Brett Jordan


⇨ Entrada siguiente: Mala conducta

⇦ Entrada anterior: Hansel, Gretel y la angustia vital

Deja un comentario