Cómo embrujar una casa

Un texto sobre una casa embrujada

Una casa que luce abandonada.
  • Mate a alguien allí, de una forma sangrienta y cruel. Si incluye en el proceso rituales satánico-religiosos, mayor probabilidad de éxito. X2 si es una verdadera masacre; the more, the merrier.
  • Convoque a una fiesta de medianoche con cientos de invitados y la música lo más alta y estridente posible. No se deje amedrentar por las amenazas de ningún vecino. Debe acumular suficientes malas vibras de todos los hogares alrededor.
  • Lleve brujas, pues. Pague por algunos hechizos de buena calidad, algunas convocatorias impresionantes del Más Allá. Algún sobrino que sepa usar la Ouija probablemente le termine haciendo el trabajo igual de bien, pero piense en la economía brujil. Dígale no a la piratería.
  • Esparza el rumor de que la casa en cuestión está embrujada. Ayudará, por supuesto, si usted le hace un trabajito de desacomodo, le escarapela un poco la pintura, le rompe uno que otro vidrio a las ventanas, o mejor incluso si logra abandonarla de verdad. Pero, sobre todo, sea muy exhaustivo en su divulgación del rumor. Si inventa una historia del origen del embrujo (masacre, maldición, invocación, los puntos tratados aquí, pues), es más probable que la creencia pegue. Y, ciertamente, en la mayoría de los casos solo basta con que se piense que una casa está embrujada para que se convierta en una.

Foto original: Jackson Simmer


Próximo disparador:

Ola de calor. Cada vez hace más calor y las cosas se van poniendo más raras. Escribe una escena o historia que describa las cosas extrañas que ocurren a medida que hace más calor.


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