,

Pequeño mundo

Un personaje con un superpoder

Mujer concentrada en su celular.

Luisa tiene el superpoder de ignorarme. No lo digo en broma. No es una exageración, ni sentido figurado. Puede cerrar sus oídos a voluntad y que su vista se hiperenfoque en lo que está haciendo. Si no atrapo su atención antes de que comience a hacer algo, la pierdo por una buena cantidad de horas, hasta que termine de trabajar o hasta que se desconcentre.

Le he pedido que no use su poder, no porque me sienta aislado e irrelevante (que es la verdadera razón), sino porque si ocurre un incendio o un terremoto o el perro comienza a convulsionar, necesito alertarla rápido. Ella me responde que, en un caso así, la tome por los hombros y la sacuda. Que el mundo no se va a acabar porque ella pase dos horas enfocada.

A veces me curo en salud y la hago molestar solo para que le cueste más concentrarse, para que, aunque trabaje con los oídos y la vista cerrados, no pase más de media hora hasta que me busca para replicarme. Entonces le pido disculpas y aprovecho para preguntarle qué quiere de cenar, cuándo es la cita para bañar al perro, cómo se enciende la lavadora. Y, claro, procuro soltar algún pequeño hilo de discordia, insuficiente para engancharse, infalible para pronto tenerla de vuelta al pequeño mundo de nuestra vida juntos antes de que se acabe.

Foto original: Rendy Novantino


Próximo disparador:

Galletas de la fortuna. Acabo de comerme tres galletas de la fortuna que tenían los siguientes mensajes. Interprétalos como quieras: «¿Quieres ser una fuerza en el mundo? Entonces sé tú mismo». «Llama a un viejo amigo hoy». «Un amigo cercano revela un talento escondido». Escribe una escena o historia inspirada en uno de estos mensajes.


⇨ Entrada siguiente: Galletita

⇦ Entrada anterior: Top 10 geométrico

Deja un comentario